Matías Larraín: Los fondos de inversión y las AFP fiscalizan, pero son reticentes a demandar a los infractores

  • El especialista en regulación financiera, Matías Larraín, analiza cada uno de los casos que han conmovido al mercado de capitales en los últimos años. Señala que por lejos el más grave a su juicio es el de La Polar.
  • “Las AFPs detectaron el problema de la valoración de activos en el caso Enersis; y una administradora de fondos (Moneda) inició las primeras denuncias por el caso Cascada. Dicho de otra forma, estos casos los han levantado los inversionistas, no la autoridad. Y ellos han ejercido presión por sanciones cada vez más severas”, reconoce Larraín.
  • Sin embargo, “tengo la impresión de los inversionistas institucionales en general no están terminando el ciclo de control de pares como inversionistas”, advierte.

Publicado por La Segunda, Lunes 16 de marzo de 2015 (Pág. 18)

Matías Larraín forma parte del equipo docente del Centro de Gobierno Corporativo de la Universidad Católica, pero también es socio de la oficina de abogados Barros, Claissac y Larraín desde 2013. Su fuerte son los temas de gobierno corporativo y regulación financiera en general.

Ganó experiencia en el sector público entre 2008 y 2010 cuando se desempeñó como asesor senior del ministerio de Hacienda. Hoy ha vuelto a pisar Teatinos 120, porque integra el grupo de expertos convocado por el ministro Alberto Arenas para perfeccionar el mercado de capitales, el cual es coordinado por Bernardita Piedrabuena. El resultado de este trabajo debería estar a fines de marzo.

-En los últimos cinco años, la opinión pública se ha visto sacudida por escándalos empresariales. ¿Estamos ante una cultura de malas prácticas?

-La opinión pública tiene la sensación de una mala práctica generalizada, pero en rigor los casos y las gravedades son diferentes y las sanciones debiesen ser distintas también.

El caso La Polar es probablemente una de las defraudaciones más graves de la historia del mercado financiero chileno. Es el símil del caso Enron en EE.UU. y que sirvió de base para reformar la industria financiera, elevando los estándares éticos para las compañías, los ejecutivos y directores. En Chile recién estamos sacando lecciones del caso la Polar.

-¿Lo estamos haciendo?

-Sí. Por ejemplo, hace no mucho tiempo ser director de una sociedad listada en Bolsa parecía no implicar mayor responsabilidad que asistir a una reunión mensual o no anteponer sus intereses al bien de la compañía.

A partir del caso FASA, y luego de manera más evidente con La Polar, la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) definió la forma en que los directores deben cumplir con su labor de manera activa y cuidadosa. Les fijó la manera de desempeñarse, de hacer las preguntas correctas, de informarse y de tomar una actitud inquisitiva respecto de la administración.

 Bilbao: un tipo de defraudación

-¿Qué ocurre con el otro gran caso que es Cascada

-Es un caso complejo, con muchas aristas. Recibió la sanción más alta en la historia del mercado de capitales chilenos, incluso mayor que La Polar, y tengo la impresión que, en algunas de ellas, particularmente en las sanciones que recibieron los intermediarios, la entidad del daño y la gravedad de la infracción no es comparable con casos como La Polar u otros. Le prevengo eso sí que durante el proceso confeccionamos un informe que fue presentado por la defensa de un ex ejecutivo de una corredora que finalmente fue sancionado.

Siguiendo con el resto, casi toda nuestra historia de casos ha estado vinculada al tema del deber de lealtad de los directores y gerentes a sus accionistas: información privilegiada (Chispas o Banco de Chile ), manipulación de precios (MBI Corredora de Bolsa), abstención de comprar acciones (LAN), o la divulgación de información falsa (Schwager).

-¿Cuando habla del Banco de Chile se refiere a la vez en que los controladores de la entidad –Penta, Falabella y Consorcio- compraron acciones de la institución, habiendo sido informados por Andrónico Luksic de su intención de adquirir un paquete mayoritario?

-Exactamente, ellos sabían y el mercado desconocía que Luksic iba a comprar el Banco de Chile en 2000. Por los antecedentes que ha divulgado la SEC a partir de diciembre, el caso Bilbao es muy similar. El director de la compañía sabía que iban a lanzar una OPA por el laboratorio CFR y compra acciones, en una evidente anteposición de su interés personal por sobre el interés de la empresa. Básicamente, es un tipo de defraudación.

-¿Así de duro?

-Pero claro, ya que está expropiando o extrayendo riqueza a inversionistas sin un título justo, a través de una suerte de engaño u ocultamiento de información esencial como es la decisión de lanzar una OPA. Siempre han existido en el mercado financiero chileno, reglas que prohíben el uso de información privilegiada, la manipulación de precios y los abusos de mercado.

 ¿Inversionistas más activos?

-Si han existido desde siempre, ¿por qué ahora tienen más connotación pública?

-Porque hasta hace poco tiempo estábamos acostumbrados a que la persecución de estos casos fuera exclusiva del Estado, básicamente de la SVS o del ministerio público. Sin embargo, el escenario ha cambiado por el rol que han asumido los inversionistas institucionales, principalmente los fondos de inversión y las AFP, los cuales son accionistas minoritarios de las compañías, pero con un alto grado de sofisticación, lo que les permite ejercer un control respecto de las sociedades en que invierten, tomando un rol preponderante en la fiscalización de malas prácticas.

-¿Por ejemplo?

-Las AFPs detectaron el problema de la valoración de activos en el caso Enersis; y una administradora de fondos (Moneda) inició las primeras denuncias por el caso Cascada. Dicho de otra forma, estos casos los han levantado los inversionistas, no la autoridad. Y ellos han ejercido presión por sanciones cada vez más severas. Sin embargo, tengo la impresión de los inversionistas institucionales en general no están terminando el ciclo de control de pares como inversionistas.

-¿Por qué?

-En el caso La Polar hay directores sancionados por la SVS por incumplimiento de su deber fiduciario de cuidado, ya que a juicio del regulador actuaron negligentemente. Por ley, esos directores son responsables con su propio patrimonio por las decisiones negligentes que adopten. Entiendo que sólo tres AFPs han presentado demandas en contra de ejecutivo y algunos directores (PlanVital, Habitat y Cuprum). Y la semana pasada, sólo una AFP, Habitat, demandó perjuicios por el caso Cascada que afecta a LarrainVial, BanChile y CHL Asset Management.

-¿Cuáles son los principales vacíos?

-Los inversionistas institucionales si bien ejercen el control de pares, no cierran el círculo y son reticentes a demandar la responsabilidad civil de los infractores. Por ende, el temor que sienten los ejecutivos y directores de llegar a responder con su patrimonio si faltan a su deber fiduciario de lealtad y cuidado parece ser un espejismo.

El segundo aspecto que falta es que el mercado se autorregule y fije estándares de conducta que estén por encima de los determinados por la ley para prevenir esta clase de ilícitos. En esto las bolsas de valores deberían jugar un rol preponderante, y no han hecho mucho.

-¿Con qué realidades está comparando la chilena?

-En otros mercados como EE.UU, UK, México o Brasil, para listarse en una determinada bolsa de valores, o para pertenecer a un segmento Premium de la bolsa, las compañías deben cumplir requisitos exigentes de gobierno corporativo, por ejemplo, no pueden tener acciones preferentes (una acción, un voto), deben contar con mayoría de directores independientes, con códigos de éticas y con procedimientos de autoevaluación, entre otros.

En Chile, en esta materia se ha avanzado poco. De hecho, la obligación de autoevaluarse anualmente la tuvo que imponer la SVS. Lo que en otras partes nace como iniciativa del mercado, aquí tuvo que nacer del Estado.

Sumado a lo anterior, debemos reforzar y dar más autonomía a las autoridades autorregulatorias y dotarlas de presupuesto suficiente.

 

TANTO PARA LOS POLITICOS COMO LOS EMPRESARIOS

La idoneidad ética hoy es un tema clave

-¿Y el caso Penta que tiene que ver con ilícitos en una sociedad cerrada?

-El caso Penta es una señal de que el margen de tolerancia de las instituciones de control –como el SII- o el Ministerio Público para estas malas prácticas cambió. Hay más osadía por parte de las autoridades para perseguir esta clase de casos y socialmente el reproche es muy distinto que hace cinco años. Puntualmente, la falta de una regulación idónea en materia de contratos de derivados OTC (fuera de bolsa) como los forwards y swaps es probablemente uno de los temas más relevantes en materia de regulación.

-Usted se ha referido a la falta de tolerancia social, sin embargo Sebastián Piñera fue elegido Presidente de la República, habiendo sido sancionado por la SVS.

-El caso de Piñera en Lan es distinto a La Polar o a Penta.

-Piñera integraba el directorio de Lan, tomó conocimiento de los resultados de la compañía y sabiendo que eran muy buenos, compró acciones.

-Lo que se dijo fue que compró porque los resultados venían tal cual el mercado creía y la SVS lo sancionó por no abstenerse. Más allá de esto, hay una gran diferencia entre haber sido elegido el 2010 y 2015. La idoneidad ética hoy es un tema clave para un político y para un empresario.

-¿Por eso hay un castigo inmediato sobre la Presidenta Bachelet por el caso Caval?

– Probablemente, porque son cosas que la sociedad ya no tolera. La clase empresarial se está demorando en entender esto, pero está avanzando.