WSJ revela la guerra entre Mohamed El-Erian y Bill Gross en Pimco

  • Wall Street Journal publica hoy un artículo que describe de manera bastante agria a Bill Gross, quien se quedó como cabeza única de la firma, luego de la renuncia de Mohamed El-Erian.

 

“Estoy cansado de limpiar tu porquería”, le dijo El-Erian a Bill Gross, en junio frente a una docena de colegas. El-Erian es un tipo de hablar suave, si Gross lo empujó a esos niveles de agresividad, no fue muy sorprendente que él renunciara.

Esta es una de las anécdotas que Felix Salmon relata en su blog de hoy a propósito de un artículo aparecido en Wall Street Journal en primera página que califica de brutal. El-Erian y Bill Gross manejaban el fondo de renta fija de Pimco más prestigioso del mundo hasta que la relación se quebró y El-Erian decidió hacerse a un lado. Gross, sin ningún pesar aparente por la pérdida, twitteo ese día: “¡Estoy listo para otros 40 años!”

Después del artículo publicado por WSJ, ni Gross ni Pimco serán vistos nuevamente de la misma manera y si finalmente a Gross le interesa la fortuna que ha creado en Pimco, lo mejor que podría hacer ahora mismo es retirarse, dice Salmon.

La historia es ilustrada , al menos en su página online, con una fotografía del gerente de 69 años, mirando hacia un lado con los ojos amarillos que lo hace parecer  a un personaje de una película de zombies. Pero hay cosas peores que esa: “A fines del año pasado, en frente de numerosos traders, Gross dijo: “si  Mohamed me dejara, yo podría correr con los US$ 2 trillones solo…”

Eso es la peor cita que le pudieron haber adjudicado a Gross, dado el perfil de  los clientes de Pimco  y lo que el ex CEO Mohammed El-Erian les había venido diciendo, consistentemente, desde que se reincoporó a la firma en 2007.

Los clientes de Pimco son, sobretodo, inversionistas de renta fija. Eso significa que son conservadores: si bien les gusta sobresalir en sus rankings, odian tomar riesgos innecesarios, explica Salmon.

“Tengo 41 años de records en inversiones de excelencia”, Gross le dijo a El-Erian, de acuerdo a dos testigos. “¿Qué tienes tú?”. El artículo del WSJ relata también que cuando Gross establece una tesis de inversión, él usualmente no aprecia los puntos de vistas disidentes, según reporteó el diario entre empleados y ex traders de Pimco. Una vez, cuando un gerente de inversiones senior dijo que un bono del fondo de Gross le parecía caro, Gross respondió: “OK, compra más para mí”, de acuerdo a un ejecutivo de Pimco. La compra fue hecha… Gross ha dicho en una entrevista reciente que él podría dejar de lado ciertas tareas de inversión, pero otros en la firma son escépticos que pueda ceder cualquier tipo de control.

Pimco en sí mismo consigue los mandatos de inversionistas no porque tenga el mejor record, sino porque principalmente es la más segura elección: puede pasar cualquier tipo de due diligence concebible, ha estado por décadas y tiene múltiples capas de chequeos. El-Erian sabía cuál era exactamente su trabajo, en público y en privado: pintar a Pimco como un disciplinado super tanque de inversiones. “En otras palabras, mover a Pimco (o al menos el 90% de Pimco que no es el Fondo de Retorno Total de Gross) lo más lejos posible del riesgo de Bill Gross”, agrega Salmon, quien teme que tras el artículo de WSJ, los inversionistas de Pimco tengan miedo de estar en las manos de Gross que es catalogado como monomaniaco.

Cuando El-Erian le dijo por primera vez a Gross que quería renunciar, Gross le ofreció “más poder”, de acuerdo a WSJ, pero no fue suficiente. El-Erian no dijo nada públicamente hasta que renunció, pero cuando lo hizo el mensaje quedó claro: su trabajo como CEO de Pimco era manejar los riesgos y él se sentía incapaz de manejar el riesgo mayor.

Algunas veces, el CEO no es realmente el CEO. Cuando El-Erian estuvo en Harvard, “estaba al borde de un ataque al corazón” gracias a las demandas irracionales de Larry Summers, y terminó finalmente renunciando para irse a algo un poco más gratificante. “Yo puedo ver que él no quería volver a repetir esa película por una segunda vez. Y si El-Erian no pudo manejar a Gross, nadie puede hacerlo”, concluye Salmon.

En resumen, dice el analista, la única forma de salvar a Pimco es dejar que Gross abandone la empresa. Si él lo hace, puede llevarse el Fondo de Retorno Total consigo. A los inversionistas de Pimco les interesa por encima de cualquier cosa tener un buen gobierno y Pimco está sufriendo justamente de la falta de éste..

Publicado por Blog de Felix Salmon, martes 25 de febrero de 2014.