Cascadas tienen prendadas acciones por alrededor de US$ 3.185 millones

  • Pampa Calichera, Oro Blanco, Potasios, Nitratos y Norte Grande adeudan US$ 1.175 millones a los bancos y tenedores de bonos, monto cuyo pago tienen garantizado con acciones.
  • Según Norte Grande, la situación de mayor vulnerabilidad se da con Potasios. Si esta firma incumple sus obligaciones afecta al resto de las Cascadas, porque hay contratos de crédito que contemplan cláusula de “cross default” con las demás sociedades. Es decir, cae una y cae todo el resto.

Publicado por Economía y Negocios de El Mercurio, página B-1, viernes 11 de octubre de 2013.

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A medida que avanza el tiempo, Julio Ponce Lerou ha ido perdiendo control sobre las acciones que posee a través de las Cascadas. Esto se debe a que las distintas sociedades –Pampa Calichera, Oro Blanco, Potasios, Nitratos y Norte Grande- adeudan US$ 1.175 millones a los bancos, monto cuyo pago tiene garantizado con acciones.

Norte Grande ha informado en dos ocasiones sobre las prendas constituidas en las distintas sociedades que están aguas abajo: el 22 de agosto y el 3 de octubre. En este período de 42 días, las acciones prendadas a las entidades financieras aumentaron en US$ 465 millones, llegando a un monto total de US$ 3.185 millones, según lo que se infiere del comunicado y del valor bolsa de dichos papeles. Esto implica que cada dólar prestado tiene en garantía US$ 2,7 en acciones. Ello sin contar que Norte Grande también detalla que hay alrededor de US$ 56 millones en acciones que tienen en marcha procesos de constitución de garantías.

Dicho todo esto, también es cierto que las mismas sociedades mantienen libres de toda prenda alrededor de US$ 2.142 millones en acciones. Esto quiere decir que el problema de Julio Ponce y de las Cascadas es de flujo de efectivo y no de stock porque cuenta con  activos con qué responder en caso de ser necesario.
Lo que les sucede principalmente es que dependen de los dividendos que reparte SQM –que es la compañía que genera ingresos a través de la venta de potasio- para que las sociedades que tienen aguas arriba paguen sus pasivos y, a su vez, distribuyan dividendos a sus respectivas controladoras. Si SQM disminuye el monto que reparte a sus accionistas, se limita el flujo hacia arriba y se requieren aumentos de capital para afrontar las obligaciones.
¿Cuál es el problema?
Uno de los problemas es que las sociedades Cascadas tienen deudas contraídas con los bancos o los tenedores de bonos que se encuentran garantizadas con acciones de SQM o con acciones de otras sociedades, cuyos activos subyacentes son acciones de SQM. Los contratos de crédito obligan a las sociedades deudoras a cumplir con ciertas relaciones de cobertura. El problema se produce cuando baja el precio de la acción de SQM, pues “la sociedad deudora debe otorgar un mayor número de acciones en garantía, y cuando esto ya no es posible, garantizar con documentos representativos de dinero o derechamente pagar la deuda”, explicó Norte Grande a la SVS en agosto.
Un solo ejemplo basta para graficar lo que está sucediendo. Pampa Calichera tiene una deuda de US$ 425 millones. El 22 de agosto, se informó que de las 50,6 millones acciones de SQM-A que tenía en su poder,  el 61% se hallaba prendado, es decir, en manos de los bancos.  Esa  proporción subió a 71% (alrededor de US$ 1.457 millones cautivos) al 2 de octubre.
¿Por qué aumentaron las acciones prendadas? Principalmente porque los bonos de Pampa Calichera por US$ 250 millones que se emitieron en 2007, tienen una relación de 300%, es decir, por cada US$ 1 emitido se prendan US$ 3 en acciones de SQM-A. Por lo tanto, con la caída del precio de este papel se tuvieron que capturar más acciones a favor del Deutsche que actúa como trustee.  Pero eso no es todo, dicho bono establece que se deben mantener US$ 100 millones en acciones libre de prendas. A esta sociedad le quedarían libres alrededor de 14,5 millones de acciones que equivalen a unos US$ 580 millones.
Por su parte, Oro Blanco tiene el 42% de las 1.597 millones acciones de Calichera-A garantizadas, debido principalmente a dos préstamos de Corpbanca por US$ 140 millones, los cuales tienen acciones prendadas en una relación de 250% y a otro bono por US$ 100 millones que tiene una proporción de 200%. La situación empeorará porque ya se comunicó que hay nuevos procesos en vías de constitución de garantías por parte del Deutsche, BCI y Corpbanca.
Potasios en peligro
La sociedad que de acuerdo a lo informado por el gerente general de Norte Grande, Aldo Motta, es la que tiene una situación financiera más delicada es Potasios, que surgió en 2011 de la división con Pampa Calichera.
Potasios tiene préstamos contraídos con Corpbanca, Scotiabank, BCI y Santander por un total de US$ 365 millones, cuyos intereses se pagan semestralmente. Como garantía dio 15 millones de acciones de SQM-A  y 133 millones de Calichera-A a los bancos.
Potasios se ha visto golpeada por varios flancos. En primer lugar, la baja en el precio de las acciones de SQM, le impide tener la certeza de que contará con suficientes acciones en cartera para satisfacer las relaciones de cobertura comprometidas con los acreedores. De hecho, sólo le quedan 3 millones de acciones disponibles de SQM-A. A eso se agrega que la baja en el precio del potasio debido a la crisis que provocó la rusa Uralkali al romper el cartel que tenía, podría provocar una estrechez de caja para Potasios al no contar con los dividendos de SQM, lo que la llevaría a no pagar sus pasivos. Y por último, como las deudas están en dólares, también se ve afectada por la variación del tipo de cambio.
Si esta sociedad incumpliera sus obligaciones, “constituiría una evento de default de los contratos de crédito suscritos por las restantes sociedades”, indicó Motta en la comunicación de Norte Grande. Esto se debe a que la situación de Potasios afecta a Norte Grande y a sus filiales, porque los principales contratos de crédito suscritos por dichas Cascadas contemplan cláusula de “cross default” con las demás sociedades. Es decir, cae una y cae todo el resto.
Por eso, el juego de los minoritarios que se han visto perjudicados por las maniobras de Ponce, ha sido el de inhibir o demorar la realización de las juntas extraordinarias de accionistas de Norte Grande y Oro Blanco para evitar que se aprueben los aumentos de capital por US$ 92 millones y US$ 120 millones respectivamente, los cuales les darían liquidez a las Cascadas para hacer frente a sus pasivos. ¿Por qué quieren esto? Porque el objetivo es desarmar las sociedades Cascadas, las cuales se transan con un descuento fuerte respecto a SQM. Por ejemplo, Norte Grande se mueve con un descuento de 75% respecto a su activo subyacente. Si logran concretar esta apuesta, aumentarían automáticamente su patrimonio porque sus acciones van a valer lo que vale SQM.
Si la SVS autoriza que las juntas de accionistas se realicen, Ponce tiene el camino despejado. Si la Superintendencia no le da el visto bueno, la búsqueda de una solución se le vuelve más difícil.